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abril 2001
Nº 76

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Mueren los peones bajo las bombas

y esta torre negra se transforma en el castillo

inexpugnable y transparente de los adivinos.

Ser rey significa ser frágil:

un prisionero con las piernas ligadas

a los restos ensangrentados de los días

y las cartas de los padres que se van.

La noche es un buitre

sobre la rama quebrada

o el agua que corre sin atascarse

cuando lavo los platos. Como un presagio.

Los cuadros blancos y negros

multiplican el infinito,

crueles como las horas solitarias cuando no estás.

Somos uno y somos dos

en una línea de previsiones posibles.

Si digo que te amo

el otro caballo se desploma,

y si me callo la emoción

pierdo el alfil que te besaba los pies.

Sabemos que la vida es el juego

y nosotros piezas en un tablero de pobres

donde tiempo, azar y dolor

hacen suyas todas las trampas invisibles.

Miro por la ventana. De pronto parece verano.

Unos niños hacen rodar una naranja caída sobre la acera.

 

Traducción de Irene Vila

Francesc Parcerisas (Begues, Baix Llobregat, 1944) es filósofo y catedrático en teoría de la traducción en la Universidad Autónoma de Barcelona. Como poeta, ha publicado el volumen Triomf del present, que recoge todos sus libros anteriores a 1983. De su obra posterior, destacan Natura morta amb nens o Focs d'octubre. Éste es un poema inédito.