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abril
2000
Nº 64

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en portada
El fenómeno Chávez
Once intelectuales venezolanos opinan sobre la situación
política de su país.
El teniente coronel Hugo Chávez protagonizó
en 1992 un fallido golpe de Estado contra el gobierno de Carlos Andrés
Pérez. Seis años después asumió la presidencia
de Venezuela al obtener una abrumadora mayoría en las elecciones.
Su defensa de la "revolución democrática" que
transformará las estructuras políticas ha contado con el
respaldo de tres cuartas partes de la población. En un país
que registra una pobreza del ochenta por ciento y que atraviesa la peor
crisis económica de su historia, ¿encarna Chávez
un nuevo populismo de carácter democrático o se trata de
un caudillo a la vieja usanza?
RAFAEL ARRAIZ
RICARDO AZUAJE
ALBERTO BARRERA
ISRAEL CENTENO
BORIS IZAGUIRRE
DOMINGO MILIANI
CARLOS NOGUERA
ENRIQUE NOLLA
EMILCEN RIVERO
MILAGROS SOCORRO
SLAVKO ZUPCIC
Contestan a las preguntas de lateral
1 ¿Representa Hugo Chávez un populismo democrático
de nuevo cuño que supera positivamente la dialéctica derecha-izquierda
en tiempos del derrumbe de las ideologías?
2 ¿Sería, entonces, el representante de
una nueva vía de renovación nacional e, incluso, continental?
3 ¿O simplemente es un bluff, otro caudillo
latinoamericano disfrazado de demócrata radical?
4 Conocemos la deteriorada situación (política,
económica, social...) de Venezuela, sabemos de la indescriptible
corrupción y el agotamiento de los partidos políticos e
instituciones tradicionales, pero ¿todas estas nefastas circunstancias
explican y, sobre todo, justifican una nueva aventura de la democracia
directa que, hasta ahora, siempre ha desembocado en dictadura, como mínimo,
indirecta?
(extracto de las intervenciones publicadas
por lateral.)
RAFAEL ARRAIZ LUCCA
Chávez es la consecuencia directa del fracaso de la democracia
de partidos
en Venezuela. Ésta se sostuvo mientras hubo recursos para alimentar
el
aparato clientelar de los partidos y para acometer obras de infraestructura
que beneficiaban al pueblo, en lo que este esquema se agotó, pues
comenzó a
hacer aguas por todas partes. De allí es donde viene Chávez
a encarnar el
mito latinoamericano del guerrero, del hombre fuerte, del caudillo que
viene a poner las cosas en orden desde un podio de honestidad. [...] Chávez
seduce con su teología bolivariana a un pueblo que no tiene nada
que
perder. ¿Por cuanto tiempo? Imposible saberlo.
Lo grave es lo que intenta hacer: no quiere una democracia de partidos,
quiere una democracia directa, vía organizaciones estudiantiles,
campesinas
y obreras, y ya sabemos cuál es el destino de estos intentos: personalismo,
militarismo, nada ni siquiera parecido al juego democrático. Toda
esta
situación tiene un agravante: Venezuela es un país monoproductor,
y el
petróleo, que es la principal y casi única fuente de ingreso,
la percibe el
fisco nacional.
Rafael Arraiz Lucca (Caracas, 1959) es poeta y ensayista
venezolano.
Actualmente es profesor en la Universidad Metropolitana y columnista
semanal del diario venezolano El Nacional.
RICARDO AZUAJE
1999 ha sido uno de los años en que mayor libertad de prensa ha
habido, han
disminuido los casos de violación de derechos humanos (aunque no
demasiado) y se ha detenido el mayor número de corruptos (hablando
de un lapso de medio siglo). También ha sido un año con
demasiados nombramientos de militares en cargos gubernamentales y con
nuevos casos de corrupción que el gobierno chavista no parece demasiado
interesado en investigar. [...]
Sí creo que se trata de un nuevo gobierno populista, con una figura
muy
fuerte, como es la del presidente Chávez, que sólo tiene
de izquierda el
discurso y la simpatía por Cuba, pero que en sus actos hasta ahora
parece
más bien próximo al discurso neoliberal. [...]
No se trata de una revolución, dudo mucho que algo parecido a una
revolución pueda ser apoyado al mismo tiempo por sectores de la
Iglesia,
las fuerzas armadas y grupos económicos poderosos como los Cisneros,
pero sí de un cambio necesario para Venezuela.
Ricardo Azuaje (Altagracia de Orituco, Venezuela, 1959)
es escritor. Ha sido adjunto a la secretaría general del Centro
de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.
ALBERTO BARRERA
Si bien es cierto que, hasta ahora, ha sido tan sólo una genial
industria
de producción de emociones, el presidente venezolano mantiene un
perfil
ético, casi apostólico, y un discurso radical en el ámbito
de la lucha de
clases, que se deslinda de cualquier otro caso reciente en el continente.
[...]
Su promiscuidad verbal, su júbilo mesiánico, su sentimentalidad
heroica y
guerrera, todo apoya a una nueva retórica sobre la grandeza de
un pueblo
-señalado por Dios y por el destino- que ha conseguido en él
mismo un nuevo
líder. [...]
El horizonte propalado por el nuevo poder no representa un cambio profundo
en el proceso real del país. Chávez sigue incrementando
la relación
imposible entre el Estado paternal, en deuda eterna con los ciudadanos.
Su
gran logro político ha consistido en redistribuir las culpas, no
la riqueza
ya pasada y exigua. El pueblo ha sido liberado de cualquier
responsabilidad.
Alberto Barrera es escritor y guionista de cine y televisión.
Desde 1997
mantiene una columna de opinión en el dominical Siete Días
del periódico
venezolano El Nacional.
ISRAEL CENTENO
Ahora, cuando desde el poder no se le puede garantizar al país
el ritmo de
gastos acostumbrado a través de los subsidios -hasta nuestros viajes
de
compras a Miami o Nueva York estaban subsidiados-, cala un discurso
revolucionario, nacionalista, de cambio, siempre primitivo y visceral.
[...]
Chávez es un demagogo, un populista, un hombre esperanza, parecido
a muchos
líderes y caudillos de las satanizadas cúpulas partidistas
del pasado. Un
político condenado a defraudar las expectativas de un país
que se ha
expresado masivamente por él. Marca distancia con el pasado, pero
sin
embargo la médula de sus promesas subyace en el paraíso
de otrora, sin
tener en la situación presente capacidad alguna para hacerlo realidad.
[...]
Chávez no representa un proyecto revolucionario. Más allá
de la piel y de
los gritos jacobinos, nos encontramos con un discurso retrógrado,
reaccionario, propio de los hegemónicos populistas ("mi querida
chusma, mis
amados grasitas"). Es el mago del chantaje emocional.
Israel Centeno (Caracas, 1958) es narrador y poeta.
BORIS IZAGUIRRE
Un gobernante debe encauzar los medios para alcanzar el bienestar que
todo
país desea, y éste es precisamente el acto de magia. Cuando
esta magia
falla, cuando se tiene la oportunidad de gobernar y no se sabe cómo
hacerlo, hay un grave problema. Chávez se comporta como un milagrero,
pero
al mismo tiempo se trata de un hombre honesto que cree en aspectos
esenciales de la democracia como son los referéndums. [...]
Chávez es como el conde de Montecristo [...]. Chávez fraguó
su poder desde
la cárcel, había intentado dar un golpe de Estado, vuelve
con poder y actúadesde la venganza, no como un competidor auténtico:
él quiere vengar un
país engañado por sus gobernantes. Cuando Chávez
deja de ser ese
maravilloso conde de Montecristo y se convierte en otro Carlos Andrés
Pérez, ya presenta todas las condiciones para convertirse en el
dictador
bananero que prácticamente es y convertirse en un engendro de sí
mismo: un
ser que discursea angustiosamente, con una actitud patéticamente
heroica,
como si todo empezara con él y sin él no hubiera nada, un
ser tremendamente
naïf que se avala en Jesucristo, en Bolívar.
El futuro de Venezuela es negrísimo y el presente no sabemos de
qué color
es. Para colmo, más del cuarenta por ciento del talento del país
no desea o
no puede vivir allí, y eso es trágico.
Boris Izaguirre es guionista y escritor.
DOMINGO MILIANI
El fenómeno Chavez no tiene por qué ser calificado de "populismo
democratico". Es un proceso de cambio histórico, participativo,
cuyo
liderazgo se singulariza en Chávez, pero expresa un movimiento
de mayor
alcance donde confluye un grupo heterogéneo de corrientes que se
irán
depurando a medida que el proceso ahonde en un proyecto más definido
[...].
Ningún país goza de mayor libertad de expresión,
ningún país
latinoamericano ha consultado más ampliamente su camino de cambios.
[...]
Con su lenguaje es un provocador del discurso manipulador, mas no es ni
un
cándido ni un demagogo, como se ha creído. [...]
No considero justo el calificativo de "aventura". El proceso
justifica que,
por la vía democrática electoral, se pueda ahondar en un
cambio verdadero y
en profundidad, dentro de las contradicciones y riesgos de todo cambio.
Domingo Miliani (Venezuela, 1934) preside la Fundación
Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos.
CARLOS NOGUERA
Más de tres cuartas partes de la población vive en la pobreza
(40 por
ciento en pobreza crítica y 40 por ciento en pobreza relativa),
con más de
200.000 niños en condición de abandono o mendicidad. Por
su parte, los
portentosos ingresos debidos a la exportación de hidrocarburos
han sido
derrochados o simplemente robados. [...]
Decenas de miles de soldados [...] trabajan de manera coordinada con las
comunidades, construyen o reparan escuelas y dispensarios de salud, alistan
drenajes y torrenteras, sanean terrenos, abren carreteras rurales. ¿No
piensan ustedes que, en un país que no está en guerra, es
preferible que
los soldados inviertan una parte de su tiempo en contribuir a mejorar
las
condiciones de vida de su pueblo en lugar de estar encerrados en los
cuarteles practicando flexiones de pecho? [...]
Nunca me había tocado vivir en mi país en un clima tan pleno
de democracia
y libertad como el de hoy. La libertad de prensa y de opinión es
absoluta.
Se discute en todas partes y se discute de todo: religión, situación
de lamujer, derechos indígenas, educación, aborto, papel
de los medios de
comunicación. Se respira, ha escrito Ignacio Ramonet, un aire que
recuerda
al del mayo parisino del 68.
Carlos Noguera es escritor y psicólogo venezolano.
ENRIQUE NOLLA
Chávez representa lo que algunas voces críticas ya han bautizado
como
"democracia autoritaria", más o menos dentro del estilo
populista que llevó
a cabo Boris Yeltsin en Rusia hasta el 31 de diciembre de 1999 -por cierto,
bendecido y financiado por las autoridades de los países más
poderosos del
mundo-, y con una cierta proyección en el régimen cubano
de Fidel Castro.
Su voz es una respuesta radical y sin ningún tipo de concesiones
a un
sistema de partidos agotado, después de más de cuarenta
años de vida
democrática.
No se puede obviar que el proyecto de Chávez y la Asamblea Constituyente,
que le respalda de manera abrumadora, incluye una serie de medidas
progresistas muy positivas que afectan a las áreas de sanidad pública,
educación, servicios y derechos humanos que valdría la pena
ver si, en la
práctica, no se transforman en pura demagogia para alimentar las
esperanzas
de un colectivo empobrecido y despreciado. [...]
Sin embargo, el mayor problema de Venezuela en la actualidad es que vive
un
escenario político totalmente polarizado, donde no existe una alternativa
que se desmarque de alguno de los dos extremos, en pugna descarnada por
el
poder.
Enrique Nolla es dramaturgo y periodista venezolano establecido
en
Barcelona desde 1991.
EMILCEN RIVERO
En su expresión práctica de gobierno y en sus ideas sobre
los cambios que
deben ocurrir en Venezuela mantiene ideas y principios socialdemócratas.
[...]
Uno de los aspectos positivos de Chávez es su visión civil
del gobierno.
Él, aparte de ser militar, también estudió Ciencias
Políticas en la
Universidad Simón Bolívar, de Caracas, y tiene una buena
formación gracias
a su pasión por la lectura. [...] Yo estoy convencido de las ideas
democráticas del presidente y de que si viene un golpe será
de otros
militares. [...]
No creo que Chávez sea el típico caudillo latinoamericano
sino un
presidente con el que se lograrán unos pequeños cambios,
quizás los
posibles en un mundo de imperios y de bombarderos de largo alcance y
misiles de precisión. [...]
La situación económica, moral, educativa y en todos los
órdenes justifica
los cambios y cualquier riesgo que se pueda correr.
Emilcen Rivero es escritor y director de la revista venezolana
Ateneo.
MILAGROS SOCORRO
"...lo fundamental de este primer año de gobierno son los
logros políticos,
por eso trataré muy por encimita el asunto de la macroeconomía,
esa mala
maña del neoliberalismo salvaje. Nada de eso, chico. Lo que de
verdad
importa es el asunto político que a mí me gusta tanto, ay,
caramelo santo.
Fíjense que al Pacto de Punto Fijo le dimos más duro que
a las Águilas del
Zulia en el primer juego de la Serie del Caribe, muchacho, pobres águilas,
andan, como dijo Jorge Negrete... ¿o fue Tucídides?... volando
bajo. Esta
mañana conversaba yo con un reportero de la BBC de Londres y le
comentaba
eso, que los Cangrejeros de Santurce son como las tropas de Zamora, que
por
donde pasan van dejando el reguero; y el periodista, que forma parte de
los
importados para reforzar la oposición, se puso a insistir con el
asunto
económico en Venezuela; ahí mismo le dije que mi gobierno
no modificará la
política económica porque un equipo que va ganando no cambia
el line up.
[...]"
Esta retórica bufonesca, propia de un gran naïf infatuado
de su poder y
adulado por sus acólitos (algunos de los cuales hacen malabares
para
disimular el bochorno que experimentan durante los largos discursos del
jefe), tiene un aspecto positivo. La parte buena de este nuevo descenso
en
la oratoria oficial radica en el hecho de que nuestro país, ya
por hábito
frustrado en lo esencial político, como diría Lezama Lima,
tendrá que
orientarse a "cotos de mayor realeza" (para seguir con el gran
cubano) y
aspirar a su realización en las artes, la ciencia, la literatura,
el cine,
cierta televisión, cierta publicidad y, ojalá, en cierto
periodismo. Si
logramos esto, el discurso del delirio tendría alguna utilidad.
Milagros Socorro, periodista y escritora, es jefe de redacción
de la
revista Bigott. En 1999 recibió el Premio Nacional de Periodismo.
SLAVKO ZUPCIC
El presidente Hugo Chávez, por haber suscrito en algún momento
de su
personal historia un juramento casi adolescente pero mucho más
secreto con
otros tres militares imberbes [...] y por haber asumido la responsabilidad
del golpe de Estado de 1992, es uno de los paisanos que menos parece haber
tenido que ver con el puntofijismo (esto a pesar de que no faltará
quien
diga que fue un presidente puntofijista quien lo excarceló e hizo
posible
el caldo de cultivo de su crecimiento electoral), pero hasta ahora no
hay
manera de saber que esta circunstancia sea buena, conveniente o que aporte
dividendos positivos al país ya que los periódicos continúan
reseñando la
misma hallaca de misses, petróleo, corrupción, despilfarro
y delincuencia
aunque ahora con una nueva retórica, un ingente discurso que, eso
sí, ha
aportado el actual presidente.
Resulta que el país que fue brevemente gobernado por el novelista
Rómulo
Gallegos y que durante diez años tuvo por líder máximo
al inepto Rafael
Caldera, todo un miembro de la Academia Venezolana de la Lengua, debe
ahoraescuchar y leer cada día a un presidente que comenta las vicisitudes
del
país como si de un juego de pelota se tratara. Él no está
en el centro ni
en la derecha. Tampoco en la izquierda o en la tercera vía. Apenas
en
primera base y, según sus propias palabras, todavía faltan
doce años para
que termine el partido. ¿O acaso debo decir doce innings?
Slavko Zupcic (Valencia, Venezuela,
1970) es narrador. Reside en Barcelona desde 1997.
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